Antonio y Beatriz

Antonio y Beatriz están casados en bajo el régimen legal de gananciales del Código civil, y son titulares de 2 bienes gananciales: Una casa en Alicante y un chalet en San Juan. Antonio, además, tiene bienes privativos en Valladolid (varias fincas rústicas y una finca urbana).

Beatriz otorga testamento el día 1 de febrero de 2012 con las siguientes cláusulas:

  1. Lega a su esposo Antonio los derechos que le correspondan sobre la casa de Alicante.
  2. Lega a su hija Felisa los derechos que le correspondan sobre el chalet de San Juan.
  3. En el remanente instituye herederos por cuatro partes iguales a sus hijos Carlos, Damián, Eustaquia y Felisa.

El 1 de marzo de 2013 Antonio y Beatriz otorgan escritura de donación con dispensa de colación de la casa de Alicante y del chalet de San Juan a favor de su hija Felisa, casada bajo el régimen legal de la sociedad de gananciales del Código ciivl con Fernando.

El 1 de abril de 2014 fallece Beatriz.

El 1 de mayo de 2015 Antonio otorga testamento en el que:

  1. Lega la legítima estricta a sus hijos Carlos, Damián y Eustaquia.
  2. Instituye heredera a Felisa, mejorándola expresamente.

El 1 de junio de 2016 fallece Antonio.

A día de hoy las fincas presentan las siguientes características:

  1. Las fincas rústicas de Valladolid no están inmatriculadas en el Registro de la propiedad.
  2. La finca urbana de Valladolid está inmatriculada pero inscrita a nombre del padre de Antonio.
  3. La casa de Alicante está inscrita a nombre de Antonio con carácter presuntivamente ganancial.
  4. En cuanto al chalet de San Juan solo está inscrita la parcela. El chalet tiene una antigüedad superior a 20 años, pero Felisa y Fernando han construido una piscina y una barbacoa con todas las licencias necesarias, que les ha costado 50.000 €

A día de hoy las fincas tienen los siguientes valores:

  1. Las fincas rústicas de Valladolid: 50.000 €
  2. La finca urbana de Valladolid: 50.000 €.
  3. La casa de Alicante: 100.000 €
  4. El chalet de San Juan incluyendo la piscina y la barbacoa: 200.000 €.

Carlos, Damián y Eustaquia se presentan en la Notaría para preguntar que derechos tienen en las herencias de sus padres Antonio y Beatriz.

13 comentarios en “Antonio y Beatriz”

  1. En primer lugar hacer alusión a las donaciones recibidas por Felisa: podemos considerar que no está obligada a colacionar puesto que la donación se le hizo con dispensa expresa de esta obligación art 1036CC. A estos efectos se plantea la duda de si las donaciones que recibió pueden considerarse o no como mejora. Según el art. 825CC no deben considerarse como tal.
    Esto supondría realizar una interpretación estricta de este precepto.
    Sin embargo la STS 29 julio 2013, establece que: “la declaración de una manera expresa de la voluntad de mejorar” a que se refiere el art 825CC, entendida como una declaración inequívoca, queda complementada en la donación con expresa dispensa de colación, al quedar patente que se pretende un beneficio exclusivo para ese legitimario, que resulta mejorado.
    “La interpretación literal que puede establecerse del artículo 825 del Código Civil debe ceder ante la interpretación sistemática o de conjunto que ofrecen los artículos 636 y 1036 del mismo Código Civil, todo ello bajo el prisma de la voluntad realmente querida por el testador, como principio rector de esta interpretación normativa (675 del Código Civil)”.
    Por lo tanto, teniendo en cuenta lo anterior, también puede considerarse que Felisa ha sido mejorada con respecto a sus hermanos tácitamente.
    Nosotros consideraremos que la voluntad del testador en este caso es la de mejorar a una de las hijas puesto que se le transmiten a título gratuito los dos inmuebles de carácter ganancial por ambos padres teniendo 3 hijos más.
    En cuanto a la mejora a favor de Felisa decir que puede ser como máximo del 1/3 de mejora y de la parte que al mejorado le corresponda por legítima según el art 823CC y 829CC de modo que en lo que exceda de este valor Felisa deberá abonar el exceso en dinero a los demás legitimarios.
    Felisa está casada en gananciales pero la donación de las dos fincas permanece en su patrimonio privativo ex art. 1346.2CC
    En otro orden de cosas, en cuanto a la sucesión de Antonio decir que respecto del legado de legítima estricta a sus 3 hijos, consideraremos que es válido puesto que la doctrina admite generalmente que la legítima puede dejarse en forma de legado.
    La institución de heredera con mejora expresa a favor de Felisa también consideraremos que es válida puesto que instituirla heredera legando a los demás legitimarios su legítima estricta es una forma más, de entre todas las que existen, de mejorar a alguno de los legitimarios.
    A la hora de determinar los derechos que corresponden a cada uno de los hijos a que se refiere el supuesto práctico, decir que después de haberse realizado la liquidación de los bienes gananciales del matrimonio si presumimos que no se hizo al fallecimiento de Beatriz, los tres hijos son herederos de Beatriz en 1/4 parte de la herencia cada uno (incluyendo el exceso de valor de la mejora recibida por Felisa, que deberá serles satisfecho por ésta en metálico).
    Y a su parte de legítima estricta en la sucesión de su padre, Antonio, que será de 1/3 del haber líquido de la herencia del mismo.

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  2. En primer lugar, como nada se dice en contra, entendemos que todas las personas mencionadas son mayores de edad, tienen plena capacidad de obrar y están sujetas al Derecho común.
    Se plantea la cuestión de qué derechos tienen Carlos, Damián y Eustaquia en las herencias de sus padres, pues son legitimarios de los mismos en virtud del art. 807.1 CC.
    Respecto a Beatriz, fallece el 1 de abril de 2014, habiendo otorgado testamento el 1 febrero 2012. Al respecto:
    – El legado a favor de su esposo Antonio no tiene trascendencia a día de hoy porque también ha fallecido (1 junio 2016).
    – Respecto al legado a favor de su hija Felisa de los derechos que le correspondan sobre el chalet, recordemos que el chalet es de Felisa en virtud de la donación que le hicieron sus padres el 1 marzo 2013, posterior al testamento de su madre. Por tanto, según el art. 878.2 CC: “Si el legatario hubiese adquirido la cosa legada después del testamento, nada podrá pedir por ello”.
    – En el remanente instituye herederos a sus 4 hijos por partes iguales.
    Procede en primer lugar realizar las operaciones de COMPUTACIÓN para averiguar el valor de la legítima e IMPUTACIÓN para comprobar si las donaciones y legados hechos por Beatriz son o no inoficiosos.
    Nos encontramos con la donación a Felisa de la casa y del chalet el 1 marzo 2013. Ambos son bienes gananciales de Antonio y Beatriz, por lo que Beatriz donó la mitad de la casa (50.000€) y la mitad del chalet (100.000€).
    No consta que Beatriz tuviera más bienes, por lo que el relictum sería 0 y el donatum 150.000.
    Aquí cabe plantearse la vulneración del art. 634 CC, que obliga al donante a reservarse en plena propiedad o en usufructo, lo necesario para vivir en un estado correspondiente a sus circunstancias. Beatriz al hacer la donación se quedó sin bienes, aunque entendemos al hilo de la Jurisprudencia que, al hacer la donación, no es necesario hacer ninguna declaración ni aportar prueba de reservarse bienes, sin perjuicio de que después se pueda atacar esa donación.
    Por tanto, dividiendo 150.000 entre 3, cada tercio de la herencia serán 50.000. Y para averiguar la legítima estricta de cada hijo, dividimos la cuantía de un tercio entre 4, es decir, 12.500€ cada hijo.
    Respecto a la imputación de la donación, no se considera mejora en base al art. 825 CC. Por tanto, se imputa 1º al tercio de legítima estricta, después al de libre disposición y, por último, al de mejora conforme al art. 819.1 CC.
    El máximo que podría recibir Felisa son 112.500€ y como se le han donado 150.000, recibe un exceso de 37.500. Por tanto, la donación es inoficiosa y debe reducirse en cuanto al exceso (636 CC). Pero serán Carlos, Damián y Eustaquia quienes deberán solicitar tal reducción por vulnerar sus legítimas. En cuanto al plazo, entendemos que es por analogía el de 5 años que establece el art. 646 CC para la revocación de donaciones por supervivencia o superveniencia de hijos, aunque aquí desde la apertura de la sucesión.
    Como se donan dos bienes, cabe preguntarse a qué donación afectará la reducción. El art. 656 CC señala que se reducirán las de fecha más reciente. Pero ambos fueron donados el mismo día, por lo que parece que se reducirán a prorrata aplicando por analogía el art. 820.2 CC. Es decir, 18.750€ de la casa y 18.750 del chalet.
    Entendemos aplicable la regla del art. 821.1 CC, por lo que la casa y el chalet quedarán para Felisa porque la reducción no absorbe la mitad de su valor, pero deberá abonar a sus hermanos ese exceso en dinero.
    Por otra parte, en la donación se dispensa a Felisa de la obligación de colacionar, lo que permite el art. 1036 CC salvo que la donación deba reducirse por inoficiosa, como en este caso. En base al art. 1047, se puede entender que:
    – Felisa no tomará nada del caudal hereditario y no tendrá que pagar nada a sus hermanos.
    – O que deberá abonarles el importe de la diferencia de lo que haya tomado de más, posición por la que nos inclinamos.
    También se plantearía aquí la cuestión de si Felisa podría rebajar del valor del chalet los 50.000€ que ha invertido en la piscina y la barbacoa, pero entendemos que no por aplicación del art. 1045.2 CC, que establece que: “El aumento o deterioro físico posterior a la donación y aun su pérdida total, casual o culpable, será a cargo y riesgo o beneficio del donatario”.
    Hay que tener en cuenta que Felisa está casada con Fernando en régimen de gananciales. Ambos bienes pertenecen a Felisa con carácter privativo por haberlos recibido a título gratuito (1346.2 CC).
    Por su parte, Antonio fallece testado el 1 junio 2016 habiendo legado la legítima estricta a Carlos, Damián y Eustaquia e instituyendo heredera a Felisa con mejora expresa.
    Su “relictum” se compone de las fincas rusticas y de la finca urbana de Valladolid, valoradas en un total de 100.000€, al que hay que agregar el “donatum” compuesto por la mitad de la casa de Alicante (50.000€) y la mitad del chalet (100.000€) por ser bienes gananciales.
    Cada tercio de su herencia son 83.333€ y la legítima estricta de cada hijo son 20.833€.
    También aquí hay que hacer la imputación de la donación a Felisa, que en este caso no es inoficiosa porque sobrarían 45.834 del tercio de mejora y, en consecuencia, tampoco es colacionable en base al art. 1036 CC porque en la donación, Antonio dispensó a Felisa de esta obligación.
    Por tanto, Carlos, Damián y Eustaquia sólo tendrán derecho a la legítima estricta en la herencia de su padre, valorada en 20.833 cada una.
    Por último, respecto a la situación de las distintas fincas existentes en este caso:
    – Los herederos adquieren las fincas aunque no estén inmatriculadas en el Registro. Si pretenden su inmatriculación, podrán hacerlo a través de los distintos medios previstos en la LH.
    – Aunque la finca urbana esté inscrita a nombre del padre de Antonio, podrá inscribirse a favor de quien se la adjudique en la partición sin necesidad de previa inscripción a favor de Antonio, aunque haciendo constar en la inscripción las transmisiones realizadas, como señala el penúltimo párrafo del art. 20 LH.
    – Felisa podrá inscribir a su favor la casa de Alicante en virtud de la escritura de donación, que fue realizada por ambos cónyuges, cumpliéndose los requisitos que el art. 94.4 RH establece para los bienes inscritos con carácter presuntivamente ganancial.
    – Y respecto al chalet, como sólo está inscrita la parcela, Felisa debería otorgar escritura de declaración de obra nueva antigua, cumpliendo los requisitos del art. 28.4 TR Ley Suelo y Rehabilitación Urbana pues ha prescrito la acción de disciplina urbanística, que en la C. Valenciana es de 15 años.
    Entendemos que el chalet es privativo de Felisa por haberlo adquirido a título gratuito durante la sociedad de gananciales (1346.2 CC). Felisa y su marido Fernando han invertido 50.000€ para construir la piscina y la barbacoa, y entendemos que es dinero ganancial. Por tanto, habrá que tener en cuenta la regla del art. 1359 de que dará lugar al reembolso del valor satisfecho por Felisa a la sociedad de gananciales. Aunque si esa mejora se debiera a la inversión de fondos comunes, la sociedad de gananciales sólo sería acreedora del aumento de valor de los bienes como consecuencia de la mejora al tiempo de disolución de la sociedad o de la enajenación del bien mejorado.

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  3. En cuanto al caso práctico que se nos plantea debemos analizar por separado cada uno de los negocios jurídicos que se nos plantean. En primer lugar, en cuanto al testamento otorgado por Beatriz sería plenamente válido en su otorgamiento sin perjuicio de las disposiciones que el mismo contiene, pero al tratarse el testamento de un acto mortis causa y cuyos efectos se difieren al momento del fallecimiento del causante debemos atender para analizar el mismo a dicho momento.
    Sin embargo se plantea el caso de una donación realizada por ambos cónyuges, y que tiene por objeto los mismos bienes que se comprenden en el testamento de Beatriz: el piso de Alicante y el Chalet de San Juan valorados respectivamente en 100000 y 200000€. Se declara dicha donación no colacionable y se dispone de los bienes por ambos cónyuges conjuntamente a favor de Felisa, hija del matrimonio. Esta donación influye por tanto en cuanto al testamento de Beatriz, dado que comprende los dos únicos bienes sobre los cuales se nos constatan derechos por parte de la misma.
    Al respecto de ello, la donación es en principio plenamente eficaz, pero a pesar de declararse el carácter no colacionable de los bienes donados por parte de los donantes, en el momento del fallecimiento se produce una vulneración de las legitimas del resto de legitimarios que plantean la suscitada cuestión, debiendo proceder a las operaciones correspondientes de imputación de donaciones para determinar la legítima correspondiente, y si procede, proceder a la reducción correspondiente.
    El haber hereditario correspondiente a Beatriz estaría integrado por su porción correspondiente sobre los bienes gananciales mencionados, siendo preciso una vez producido el fallecimiento la correspondiente liquidación de gananciales, y representando el montante final de dicho haber un total de 150000€.
    La porción correspondiente a legitima seria de 100000€, siendo el tercio de libre disposición restante de 50000€. Para la imputación de dichas donaciones debemos remitirnos al art. 819 C.c., y al tenor del mismo podemos señalar que:
    – La donación hecha a Felisa no se puede considerar mejora dado que no se ha señalado expresamente, imputándose por tanto a su legítima.
    – La posterior donación del piso de alicante a favor de su hija dejaría sin efecto el legado ordenado en el testamento a favor de Antonio.
    – Debería darse por tanto una distribución igualitaria entre todos los legitimarios de los 150000€ que integran el caudal relicto.
    En contrario, en cuanto a la sucesión de Antonio, se ha declarado expresamente la voluntad de mejorar a Felisa, por lo que la donación a favor de la misma realizada por el mismo se consideraría e imputaría como mejora. Encontramos diversos bienes además de los gananciales mencionados que presentan diversos problemas de titularidad, dado que no se encuentran inmatriculados a nombre del testador. Sin perjuicio de ello a priori el patrimonio de Antonio en el momento del fallecimiento estaría valorado en 250000€, y en consecuencia a lo señalado podemos señalar lo siguiente:
    – Distribución igualitaria entre los cuatro legitimarios del tercio de legítima estricta, que sumaria un total de 83333€.
    – Adjudicación integra del tercio de mejora a Felisa, por la misma valoración.
    – En cuanto al tercio de libre disposición, parece ser que la voluntad de D. Antonio era favorecer a su hija Felisa, a razón de la donación hecha a favor de la misma, por lo que parece que se debería adjudicar el mismo a favor de la misma.

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  4. En primer lugar, partimos de la presunción de que todos los sujetos que aparecen en el supuesto reúnen los requisitos de capacidad necesarios para otorgar los actos que realizan.

    El supuesto nos presenta un matrimonio en régimen de gananciales del Cc, Antonio y Beatriz, propietarios de bienes privativos y gananciales y sus 4 hijos: Felisa, Carlos, Damián y Eustaquia. Además, Felisa está casada con Fernando, también en régimen de gananciales.

    El primer problema jurídico que plantea es el testamento otorgado por Beatriz el 1 de febrero de 2012 y que se compone de 3 cláusulas:

    1. En la primera lega a su esposo Antonio los derechos que le correspondan sobre la casa de ambos en Alicante. En este sentido, debemos considerar que, en abstracto, la cláusula es válida y que, en definitiva, lo que hace aquí Beatriz es optar por conmutar la legítima a la que tendría derecho Antonio por virtud de los artículos 834 y siguientes del Cc. Se trata de una facultad que el artículo 839 reconoce a los herederos, pero precisamente por ello con mayor motivo podrá ejercerla el testador. Así pues, el tercio de usufructo que correspondería a Antonio a la muerte de Beatriz se conmuta por la casa de Alicante.

    2. En la segunda cláusula lega a su hija Felisa los derechos que le correspondan sobre el chalet de San Juan, cuya propiedad pertenece también a Antonio en gananciales. De nuevo nos encontramos con que la cláusula en abstracto es válida, ya que, en definitiva, lo que pretende es realizar una mejora tácita en beneficio de su hija Felisa. Algo perfectamente válido en nuestro derecho, pese a que algún sector de la doctrina lo discuta.

    3. En la tercera cláusula, simplemente instituye herederos a sus 4 hijos por partes iguales. Lo cual es perfectamente válido y no plantea ningún problema.

    4. A la luz de los datos expuestos parece haber una clara voluntad de favorecer en la sucesión a Antonio y Felisa, lo cual tendremos en cuenta para futuras operaciones sobre el tercio de libre disposición.

    A continuación, el 1 de marzo de 2013, Antonio y Beatriz otorgan escritura de donación de sus 2 bienes gananciales a favor de Felisa. Respecto de este acto jurídico debemos realizar una serie de comentarios:

    1. Se trata de una donación de inmuebles realizada en Escritura Pública, siendo esto un requisito esencial de forma al amparo del artículo 633 del Cc, por lo que formalmente es válida.

    2. Se otorga con cláusula de dispensa de colación, la cual en abstracto es válida al amparo de la dicción del artículo 1036 del Cc, el problema es que en este caso supone una clara vulneración de la legítima de Carlos, Damián y Eustaquia, al menos para la legítima que les corresponde por parte de su madre Beatriz, por lo que sí deberá traerse a colación, al menos a la sucesión de Beatriz.

    3. No se expresa en el supuesto, pero entendemos que la donación es aceptada por Felisa y por lo tanto se perfecciona la misma y se adquiere el dominio.

    Por su parte, el 1 de abril de 2014 fallece Beatriz y debe procederse a la liquidación se su sociedad de gananciales con Antonio y a la posterior apertura de su sucesión.

    Del supuesto se deriva que Beatriz sólo era titular de 2 bienes: una casa en Alicante y un chalet en San Juan, de los que al estar casada en gananciales entendemos que sólo era titular del 50%, al amparo del 1404 del Cc. De esta forma, hemos de analizar la validez de las cláusulas testamentarias otorgadas por Beatriz y que en abstracto consideramos válidas:

    1. En cuanto a la casa de Alicante, el valor que se integra en la sucesión de Beatriz será de 50.000€, pues la otra mitad corresponde de pleno derecho a Antonio.
    2. Por su parte, del chalet de San Juan se integra en su sucesión un valor de 75.000€, teniendo en cuenta que los otros 75.000€ corresponden a Antonio y los 50.000€ restantes hasta llegar a los 200.000€ de valor actual corresponden a Felisa, al amparo del artículo 1045 del Cc.

    Teniendo en cuenta estos datos el montante total de la herencia de Beatriz sería de 125.000€, conformados por el valor de 2 bienes que previamente donó a Felisa libres de colación, por lo que es evidente que Felisa deberá traer los mismos a colación para su reducción por donación inoficiosa.

    De las cláusulas expuestas en el testamento de Beatriz encontramos una clara voluntad de favorecer a Felisa, por lo que consideramos que a Carlos, Damián y Eustaquia sólo quiso dejarles su legítima estricta y que a Felisa le otorgó además de su legítima, el tercio de mejora y el de libre disposición. Así pues, practicadas las operaciones pertinentes sobre los tercios el resultado sería:

    Carlos – 1/12= 10.416€
    Damián – 1/12= 10.416€
    Eustaquia – 1/12= 10.416€
    Felisa – 9/12= 93.750€

    La legítima correspondiente a Carlos, Damián y Eustaquia se abonará en metálico por Felisa, que ya era propietaria de los bienes. Sin olvidar también, el usufructo sobre el tercio de mejora que correspondería a Antonio.

    En cuanto a la sucesión de Antonio, éste otorgó testamento el 1 de enero de 2015, con dos cláusulas muy claras:

    1. Legar la legítima estricta a Carlos, Damián y Eustaquia.
    2. Instituir heredera a Felisa en el resto.

    Ambas son perfecta y formalmente válidas al cumplir los requisitos del artículo 808 del Cc.
    Hay que recordar que Antonio también donó su mitad en la casa de Alicante y el chalet de San Juan sin necesidad de colación, pero en este caso habrá que ver si es necesaria la misma o no, pues Antonio es titular de otros bienes. Así, a los 125.000€ de los 2 primeros hay que sumar otros 100.000€ por las fincas rústicas y la finca urbana de la que es titular en Valladolid, por lo que el relictum sería de 225.000. En este caso, las porciones parece que quedarían de la siguiente forma:

    Carlos – 1/12= 18.750€
    Damián – 1/12= 18.750€
    Eustaquia – 1/12= 18.750€
    Felisa – 9/12= 168.750€

    Así pues, la donación realizada por Antonio no sería inoficiosa y no sería necesario traerla a colación. Carlos, Damián y Eustaquia cobrarían la legítima estricta que les corresponde sobre el valor de las fincas rústicas y la urbana sitas en Valladolid, e incluso Felisa tendría derecho a su legítima, el tercio de mejora y el de libre disposición sobre las mismas. Así, el relictum sería de 100.000 € y la partición quedaría como sigue:

    Carlos – 1/12= 8.333€
    Damián – 1/12= 8.333€
    Eustaquia – 1/12= 8.333€
    Felisa – 9/12= 75.000€

    Finalmente, tener en cuenta que la situación registral de las fincas no es la idónea, pero puede solucionarse mediante la correspondiente inmatriculación o la presentación de los títulos de dominio para que se practiquen las inscripciones a nombre de sus legítimos propietarios.

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  5. RESPUESTA NADASC: ANTONIO Y BEATRIZ
    Partiendo de la presunción de que todos los implicados son mayores de edad y no tienen la capacidad modificada judicialmente, podemos distinguir:

    Donación a Felisa
    En principio la donación produce la transmisión de la propiedad a Felisa, ya que cumple con los requisitos de consentimiento ,al concurrir el consentimiento de ambos cónyuges, de conformidad con lo dispuesto en el art. 1378 CC y además los requisitos de forma, ya que consta en escritura pública, en aplicación del art.633.
    Sin embargo, en cuanto al contenido, cabe tener en cuenta el art. 636, según el cual nadie podrá donar ni recibir por donación, más de lo que pueda dar o recibir por testamento, por lo que podrá reducirse por inoficiosa en caso de que exceda de esta medida, como después veremos. Destacando que se entenderá donada por mitad por cada uno de los padres, a los efectos del cómputo de la legítima.

    2. Sucesión de Beatriz
    Beatriz fallece en situación de casada en régimen de gananciales y testada.
    Por lo tanto, en primer lugar procederá la liquidación de la sociedad de gananciales, aunque, atendiendo a lo mencionado en el supuesto, no existen bienes en la sociedad como consecuencia de la donación verificada a favor de su hija Beatriz.
    En cuanto a las disposiciones testamentarias:
    en primer lugar lega a su marido la parte que pueda corresponderle sobre la casa de Alicante, lo que podríamos entender como la voluntad de que el usufructo que le corresponde n virtud de su legítima, de conformidad con el art.834 CC, le sea satisfecho con los derechos sobre la casa.
    Esto implicaría la constitución de un legado de cosa ajena propia del heredero, al que se refiere el art.863, en cuya virtud Beatriz, al aceptar la herencia, estaría obligada a entregar a su padre, bien la cosa legada, bien su justa estimación.
    Por otra parte, el legado ordenado a favor de su hija Beatriz no surtiría efecto al tratarse de un legado de cosa propia del legatario, recogido en el art.866.
    Por último, si consideramos que Beatriz carece de bienes privativos, la institución de a favor de sus hijos se considera que vulnera la legítima de éstos, ya que tienen derecho a las dos terceras partes del caudal hereditario de la madre.
    Deberán traerse por tanto a colación la donación hecha a favor de Beatriz, pese a la dispensa, en virtud del art.1036.
    Así, se colacionará el valor de la mitad de los bienes donados al tiempo de valoración de los bienes hereditarios, en aplicación del art.1045 y 1046, es decir, 50.000 y 100.000.
    las dos terceras partes de 150.000 serían 100.000, dividiéndose entre 4 por lo que corresponderá a cada uno 25.000, perteneciendo el resto a Beatriz.
    Al tratarse de fincas indivisas, si la reducción no alcanza la mitad, el podrá Beatriz quedarse con ella y satisfacer el exceso en metálico.

    3. Sucesión de Antonio
    Por el fallecimiento de Antonio se extingue el usufructo a que tenía derecho por legítima en la herencia de su esposa.
    En este caso, el valor de su caudal hereditario sería de 100.000 por las fincas de carácter privativo, y 150.000 por la mitad de los bienes donados a su hija Beatriz.
    La legítima estricta, ya que se ha mejorado expresamente a su hija Beatriz, consiste en la tercera parte del caudal hereditario, conforme al art.808 CC, correspondiendo a cada hijo 20.833,33.
    La mejora, atribuida exclusivamente a Beatriz, sería 83.333,33, por lo tanto Beatriz tiene derecho a la mejora, el tercio libre: 83.333, el tercio de mejora 83.333 y la parte de legítima 20.8333, es decir 187.499.99.
    Por lo tanto, la parte de la donación verificada a su favor, no se considera inoficiosa respecto de la herencia de su padre y no será objeto de reducción.
    Cabe destacar, por último, que pese a que la piscina y la barbacoa se han construido por Beatriz y su marido, éstas adquieren carácter privativo como consecuencia de la naturaleza privativa del bien al que se aplican (ex art.1359) y además el art. 1045 establece que se traerán a colación los bienes según su valor en el momento de valoración de los bienes hereditarios siendo su aumento o beneficio de cargo del heredero.

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  6. Circunstancias a tener en cuenta:
    1.- Respecto del testamento de Beatriz, doctrinalmente existen dudas sobre el valor de la institución del heredero en el remanente. Además en este caso, carecemos de información suficiente para valorar si este testamento respeta las legítimas de Carlos Damián y Eustaquia.

    2.- La donación hecha por Antonio y Beatriz con dispensa de colación en favor de su hija Felisa sí debería valorarse a efectos de su oficiosidad o inoficiosidad. El valor de dicha donación según los datos es de 250.000,00.-€, si bien no sabemos si sus padres son titulares de algún bien ganancial más y estimando que sólo lo son de las propiedades citadas en el caso, debería reducirse en cuanto perjudique a la legítima de sus hermanos. No debemos de confundir la obligación de colacionar a efectos de determinar la legítima con la colación, que pretende determinar el carácter de lo donado y cómo debe imputarse dentro de la herencia tal y como se desprende de los artículos 636, 818 y 1035 del Código Civil.

    3.- En cuanto al testamento de Antonio, se admite el legado de la legítima estricta ya que ésta puede dejarse por cualquier título y una vez cubierta, es compatible con la institución hecha en favor de Felisa, a la que además mejora expresamente, por tanto, al fallecimiento de Antonio la imputación a favor de Felisa deberá hacerse adjudicando bienes que cubran tanto su legítima, como el tercio de mejora y el de libre disposición.

    4.- Como consecuencia de la donación, susceptible de reducción por inoficiosa, Felisa y su marido hicieron en ella unas obras por un valor de 50.000,00.-€, los cuales deberían descontarse del valor de la finca al hacer la reducción.

    5.- Aunque la donación sea en favor de Felisa y esté casa en régimen de gananciales, su cónyuge no adquiere derechos sobre la misma al no contar que se hizo en favor de ambos, sin embargo, sí tendrá derecho a la correspondiente compensación por las obras realizadas ex artículo 1358 del Código Civil, en el caso de que dichas obras se hubieran realizado con dinero ganancial o por el trabajo del cónyuge.

    6.- En cuanto a la situación registral de las fincas:
    A.- La falta de inscripción de la finca de Valladolid no es un obstáculo para su transmisión mortis causa pudiéndose solicitar su inmatriculación conforme a lo dispuesto en el artículo 203 y siguientes de la Ley Hipotecaria, sin que se produzca la suspensión en tal caso de la fe pública registral a la que se refiere el artículo 28 de la Ley Hipotecaria ya que Felisa es una heredera forzosa.
    B.- Respecto de la segunda finca sita en Valladolid inmatriculada pero en favor del padre de Antonio, constituye un supuesto de tracto sucesivo abreviado ex artículo 20 de la Ley Hipotecaria, por lo que podría inscribirse directamente en favor del heredero.
    C.- El carácter presuntivamente ganancial de la casa de Alicante, no constituye una alteración del régimen de disposición de los bienes gananciales tal y como se establece en el artículo 94.4 del Reglamento Hipotecario.
    D.- En cuanto al chalet de San Juan, se debería solicitar la adecuación registral ya que sólo está inscrito el solar, siendo necesaria obtener la declaración de innecesaridad debido a que la construcción no ha obtenido la licencia urbanística oportuna, pero tiene una antigüedad superior a 20 años.

    7.- Carlos Damián y Eustaquia podrán solicitar respecto de la herencia de su madre la correspondiente reducción si su legítima resultase perjudicada. Respecto del testamento de su padre no les corresponde sino lo que por legítima estricta les toca. Existe una clara intención de ambos padres de dejar en mejor situación a su hija Felisa respecto de sus hermanos.

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  7. HERENCIA DE BEATRIZ

    El 1 de febrero de 2012 Beatriz otorga testamento en el que lega la casa de Alicante, bien ganancial, a Antonio; lega también el chalet de San Juan, también ganancial a su hija Felisa; e instituye herederos en el remanente a sus hijos Carlos, Damián, Eustaquia y Felisa.

    No obstante, con posterioridad al otorgamiento del testamento, el 1 de marzo de 2013, Beatriz y Antonio otorgan una donación de la casa de alicante y el chalet de san juan a favor de su hija Felisa, dispensándola expresamente de colación.

    El 1 de abril de 2014 muere Beatriz. Habiendo donado los dos únicos bienes que, en principio, nos consta que tiene Felisa, debemos entender que ha fallecido sin dejar ningún bien en su patrimonio. A pesar de ello, Felisa ha fallecido dejando cuatro hijos, y viudo, por lo que debemos analizar su herencia, y los posibles derechos legitimarios de estos, así como el testamento que en su día hizo Felisa.

    Lo primero a tener en cuenta es que Beatriz estaba casada en régimen de gananciales, y que además, los dos bienes que donó, junto a su marido Antonio, eran bienes comunes. La casa de Alicante, estaba inscrita a nombre de Antonio, pero con carácter presuntivamente ganancial, por lo que, de acuerdo con el articulo 94.4 RH y la remisión que este hace al art 93.3 RH, los actos de disposición a titulo gratuito requieren el consentimiento de ambos cónyuges, lo que en este caso concreto se cumple, pues la donación fue otorgada por ambos.
    Respecto el chalet de San Juan, nos encontramos con que, si bien el chalet tiene una antigüedad de 20 años, tan solo esta inscrita la parcela. Además, sobre ella, Felisa y Fernando construyeron una piscina y una barbacoa por valor de 50.000€. pues bien, respecto del hecho que solo este inscrita la parcela, implica que, para adecuar la realidad al registro, debería inscribirse la declaración de obra nueva conforme al procedimiento que regula el art 28.4 TRLSRU, por tratarse de una obra nueva antigua (pues el chalet tiene más de 20 años).
    Y respecto de la barbacoa y la piscina que, en su día, construyeron Felisa y Fernando, su marido, se trata de una obra en terreno ajeno, en la que deberíamos plantearnos, en primer lugar, si Felisa y Fernando, obraron de buena fe. Si entendiéramos que si que ha habido buena fe por su parte (y hay motivos para ello, pues el caso nos dice que se han construido con todas las licencias necesarias, y por tanto, podemos suponer que con el conocimiento y consentimiento de Antonio y Beatriz) deberíamos aplicar el art 361 CC, y por tanto, el dueño del terreno (Antonio y Beatriz) tendrán derecho a hacer suya la obra, previa la indemnización de los arts. 453 y 454 CC. No obstante, en dichos artículos distingue según se trate de gastos necesarios, útiles, o de lujo y recreo. Es evidente que no se trataría de gastos necesarios, pero la duda está en si son gastos útiles o de recreo. Si fueran gastos útiles, Fernando y Beatriz tendrían derecho a que se le abonaran los 50.000€ que les costó la construcción de la piscina y la barbacoa. Si fueran de lujo y recreo, no tendrían tal derecho, aunque según el precepto citado, podrían llevarse “los adornos con que hubiese embellecido la cosa principal”, siempre que no sufra deterioro, lo que en este caso parece imposible. Nos decantamos por considerar dichos gastos como útiles, pues no nos parece que una barbacoa y una piscina sean adornos con que embellecer una cosa, sino más bien, algo a lo que puedes darle una utilidad concreta. Por otra parte, si entendiéramos que Fernando y Felisa han obrado de mala fe al construir la piscina y la barbacoa, resultaría aplicable, no ya el art. 361, sino el art. 362 CC, y por tanto, perderían lo edificado, sin derecho a indemnización alguna.
    Aclaradas estas cuestiones iniciales, recordemos que tratábamos la donación de este chalet de San Juan, bien ganancial de Antonio y Beatriz. En principio dicha donación debería ser valida, en cuanto que se ha otorgado por ambos cónyuges, y por tanto, están conformes con el art. 93.3 RH. Si se mantuviera dicha donación, seria Felisa, quien, adquiriendo la propiedad del chalet, debería pagar a Fernando, la mitad de la indemnización que le corresponde, según lo dicho anteriormente, por las obras de piscina y barbacoa realizadas.

    Entrando ya a analizar propiamente la sucesión de Beatriz, nos encontramos con que después de las donaciones realizadas (que como hemos visto, en principio, deberían ser validas), no quedan en la herencia mas bienes (o por lo menos, no se señala en el supuesto que existan más). Pero, como decíamos Beatriz muere dejando viudo, Antonio, y cuatro hijos, Carlos, Damián, Eustaquia, y Beatriz. Todos ellos, pues, son legitimarios conforme al art. 807 CC, y por tanto, dichas donaciones deben ser inoficiosas ex art. 636 CC, y reducirse ex art. 820.
    Antes de procederse a la partición de la herencia, debería practicarse la liquidación de gananciales, sin embargo, como no nos consta que ésta se haya hecho, partimos de la mitad del valor de cada uno de los bienes gananciales. Por tanto nos encontramos con la casa de Alicante, valorada en 100.000€, y el chalet de San Juan, de 200.000€, la mitad de esto pertenecería, pues a Beatriz, un total de 150.000€. A ello, habría que restar los 50.000€, o mejor dicho 25.000, pues se trata de una deuda ganancial, de indemnización, que según lo expuesto, entendemos que deben abonarse a Felisa y Fernando por la piscina y la barbacoa.
    En su testamento, Beatriz legó a Antonio la casa de Alicante. Legado éste que queda sin efecto por aplicación del art. 869, al haber enajenado el bien legado. En segundo lugar, lega el chalet a Felisa, legado que tampoco debe surtir efecto, pues el chalet pertenece ya a Felisa, la cual lo ha adquirido a titulo gratuito, y por tanto, nada puede reclamar por ello, conforme al art 878. Y por último instituye herederos a sus cuatro hijos.
    Hemos dicho ya que las donaciones que hizo Beatriz, son inoficiosas, pues son los únicos bienes de que disponía Beatriz. Por tanto, deberá traerlos a colación (debiendo colacionar la mitad en la herencia de la madre, y la otra mitad en la del padre) y dividirse el caudal hereditario entre tres, el tercio de legitima estricta, es evidente que debe dividirse entre los cuatro hijos. Sobre el tercio de mejora, Antonio tendrá el usufructo. Pero, ¿qué ocurre con el tercio de mejora y el tercio libre? ¿ha querido Beatriz en algún momento mejorar? Entendemos que sí, pues, por una parte, hizo un legado a favor de Felisa, además de instituirla heredera, y por otra, las donaciones que se hicieron , se hicieron con dispensa de colación. Por lo que entendemos que se trataría de una mejora tácita. Por tanto, la donación deberá imputarse en el tercio de legitima, en el libre, y por último en el de mejora, y sólo en la parte en que no quepa en estos, reducirse como inoficiosa. Es decir, a Carlos, Damián, y Eustaquia, les corresponderá 1/12 de la herencia a cada uno, mientras que a Felisa, le corresponderán los 9/12 restantes, debiendo soportar el usufructo del cónyuge viudo.

    HERENCIA DE ANTONIO

    Antonio otorgó testamento el 1 de mayo de 2015, legando la legítima estricta a sus hijos Carlos, Damián, y Eustaquia, e instituyendo heredera a Felisa, a la que mejora expresamente.

    Antonio fallece el 1 de junio de 2016, dejando los siguientes bienes:
    – fincas rusticas de Valladolid, privativas, por valor de 50.000€
    – finca urbana de Valladolid, privativa, por valor de 50.000€
    – casa alicante, ganancial mientras no se liquide la sociedad, por valor de 100.000€, si bien debemos computar únicamente 50.000, por pertenecer la otra mitad a su cónyuge, o en su caso a sus herederos,
    – chalet san juan, 200.000, también ganancial, por lo que partimos también de la mitad, 100.000
    – y la deuda de 50.000€ de indemnización que debe pagarse a Felisa y Fernando por la piscina y la barbacoa, de la que también computamos la mitad, 25.000€

    Todo ello suma 250.000, menos los 25.000, que deben de indemnización. 225.000, entre tres, serían 75.000€ cada tercio. A Carlos, Damián, y Eustaquia les lega la legitima estricta, por lo que les corresponden 18.750 a cada uno, los restantes 206.250€, pertenecerán a Felisa. No obstante, Felisa ya ha recibido en vida, de Antonio, donaciones por valor de 150.000. donaciones, que, en este caso, como vemos, no son inoficiosas.

    Por lo demás, la herencia de Antonio plantea los siguientes problemas:

    Las fincas rusticas no se encuentran inmatriculadas, por lo que debería procederse a su inmatriculación por el procedimiento regulado en el art 203 LH.
    La finca urbana esta inscrita a nombre del padre, por lo que encontramos un supuesto de tracto interrumpido, que deberá reanudarse conforme a las reglas del art. 208 LH.

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  8. Al no deducirse lo contrario del texto del dictamen, presumimos que todos los sujetos son completamente capaces y gozan de pleno poder de disposición sobre sus bienes.

    La primera cuestión que cabe analizar es la validez del testamento de Beatriz y las cláusulas del mismo. Éste se otorga el 1 de febrero de 2012 y, al no existir datos de los cuales pueda extraerse la falta de formalidades, lo consideramos válido; pudiendo pasar directamente al comentario de sus cláusulas:
    – En cuanto al legado a Antonio, su esposo, puede entenderse que es en pago de su legítima, ya que, aunque en Derecho español, la única legítima cuyo título de adquisición establece la ley es la del cónyuge viudo, tanto jurisprudencial como doctrinalmente se admite la facultad de conmutación por el propio testador; pues, dada la previsión legal de facultad de conmutación por los propios herederos del premuerto (art. 839 CC), se considera que el propio testador debe aún más gozar de esta facultad.
    – Por lo que respecta a la siguiente cláusula, en principio es admisible el legado hecho a su hija Felisa de su cuota ganancial en la casa de San Juan; sin perjuicio de que proceda su reducción en un momento posterior, caso de no cubrirse con los restantes bienes la legítima de sus hermanos (arts. 813.I y 817 CC).
    – Por último, la disposición del remanente a favor de sus cuatro hijos por partes iguales es plenamente válida, dada la libertad del testador para elegir el título de atribución de su legítima a los herederos forzosos; no teniendo, así, lugar preterición respecto de estos.

    El siguiente punto a analizar es la donación hecha el 3 de marzo de 2013 por Antonio y Beatriz de la casa de Alicante y el chalet de San Juan a favor de su hija Felisa. La validez de la donación parece indiscutible al estar cubierta la forma de ser o “ad solemnitatem” de otorgamiento de EP en la donación de inmuebles (art. 633 CC). Y, como se ha dicho en cuanto al legado, sin perjuicio de que esta pueda ser en un futuro reductible por causa de inoficiosidad (arts. 636 y 654 CC); ya que, la dispensa de colación no excluye la reducción de la donación, en su caso (art. 1.036 CC). No obstante, con el otorgamiento de esta donación, debe entenderse que los legado establecido por Beatriz en su testamento a favor de su hija Felisa y su esposo Antonio, devienen ineficaces o se extinguen, ex art. 869.2 CC.

    El 1 de abril de 2014, muere Beatriz. En tal momento, se produce la extinción de la sociedad de gananciales (art. 1.392.1 CC) y procederá su liquidación (art. 1.396 CC) entre el supérstite (Antonio) y los herederos de la difunta Beatriz (sus cuatro hijos); y ello sin perjuicio de la posibilidad de que tal liquidación se lleve a efecto en un momento posterior, hasta el cual debería esperar la partición de la herencia, por no saber cuáles de los gananciales o qué cuota de ellos se adjudicarán a Beatriz y pasarán a formar parte del caudal relicto. En cualquier caso, los derechos de los sucesores de ésta serían los siguientes:
    – Antonio. Al ser ineficaz el legado a su favor, podrá reclamar su legítima (el usufructo del tercio de mejora, al concurrir con los hijos del causante, ex art. 834 CC), que podrá ser conmutada por los herederos ex art. 839 CC. En caso de no quedar en la herencia bienes bastantes para su satisfacción, y haberse extinguido los legados, podrá instar la reducción de las donaciones de la casa de Alicante y el chalet de San Juan en la parte necesaria para cubrirla (arts. 813.I, 817 y 820 CC).
    – Hijos. El legado a favor de Felisa, a pesar de su extinción, cabe interpretarlo como una mejora tácita, y sin necesidad de analizar las posturas doctrinales acerca de la admisión o inadmisión de éstas, pues se acepta por unanimidad la mejora tácita en legados si no caben en la parte libre ex art. 828 CC; atreviéndonos a deducir que no caben en dicho tercio al no hablar el dictamen de otros bienes de la fallecida que los donados a su hija. De acuerdo con ello, la cuota legitimaria que correspondería a sus hermanos sería la legítima estricta (en total 1/3 del haber hereditario de la madre, art. 808 CC), concretamente, cada uno tendría derecho a 1/12 de la herencia en tal concepto; existiendo respecto de la misma tres opciones:
    > Beatriz ostentaba otros bienes además de su parte en los inmuebles gananciales objeto de donación a Felisa y tales bienes son suficientes para cubrir cada uno de los tres 1/12 que corresponden a Carlos, Eustaquia y Damián. No habrá lugar a la reducción de disposiciones inoficiosas.
    > Beatriz ostentaba otros bienes además de su parte en los inmuebles gananciales objeto de donación a Felisa y tales bienes no son suficientes para cubrir cada uno de los tres 1/12 que corresponden a Carlos, Eustaquia y Damián. Éstos tres podrán instar la reducción de las donaciones a favor de su hermana en la parte necesaria para cubrir sus respectivos 1/12 de legítima estricta; procediendo la reducción de las donaciones al haber quedado extinguidos los legados otorgados por Beatriz en su testamento (arts. 636, 654, 813.I, 817 y 820 CC), ya que, como se ha dicho, la dispensa de la colación no exime de reducción (art. 1.036 CC).
    > Beatriz no ostentaba otros bienes además de su parte en los inmuebles gananciales objeto de donación a Felisa. Los tres hermanos de ésta podrán asimismo solicitar la reducción de las donaciones a su favor en cuanto sea necesario para cubrir sus cuotas de legítima estricta; procediendo la reducción de las donaciones al haber quedado extinguidos los legados otorgados por Beatriz en su testamento (arts. 636, 654, 813.I, 817 y 820 CC) ya que, como se ha dicho, la dispensa de la colación no exime de reducción (art. 1.036 CC). En consecuencia con la postura adoptada antes al hablar de las mejoras tácitas, cabe presumir la ausencia de otros bienes del texto del dictamen, por lo que consideramos ésta es la opción elegida por nosotros; pudiendo calcularse con los valores ofrecidos en el dictamen el importe exacto de la reducción:
     Patrimonio de Beatriz= ½ valor casa de Alicante (50.000) + ½ valor chalet San Juan (75.000 (al deducirse de los 200.000 totales el coste de 50.000 de la piscina y la barbacoa construidas por Felisa y su marido)= 125.000€.
     Importe reducción= 3×1/12 (1/4) de 125.000= 31.250€.

    Posteriormente, el 1 de mayo de 2015, otorga testamento Antonio. Presumida su validez, en cuanto a las cláusulas del mismo:
    – Lega la legítima estricta a sus hijos Carlos, Damián y Eustaquia. Cláusula válida por la cual se evita la preterición y estos sólo tendrán derecho a reclamar, cada uno, 1/12 del haber hereditario de su padre (el total de 1/3 de legítima estricta (art. 808 CC) cabe dividirlo entre los cuatro hijos, correspondiendo a cada uno 1/12).
    – Instituye heredera a Felisa, mejorándola expresamente. El resto de la herencia, (deducidos los tres 1/12 de sus hermanos) será para ella.

    Por último, Antonio muere el 1 de junio de 2016. En tal momento, si no se hizo ya al morir Beatriz, procederá la liquidación de la sociedad de gananciales entre los herederos de ambos (los cuatro hijos por parte de Beatriz y Felisa por parte de Antonio) como requisito previo para la adjudicación de la herencia. En cuanto a la misma, como se ha dicho, Felisa percibirá todo lo que quede tras el pago de deudas y cargas y de la legítima de sus hermanos. Ésta puede calcularse con los valores ofrecidos en el dictamen (presumiendo, como hemos hecho con Beatriz, la ausencia de otros bienes en el patrimonio del mismo distintos de los mencionados en el dictamen):
    – Patrimonio de Antonio= 50.000 (fincas rústicas Valladolid)+50.000 (fina urbana Valladolid)+ 50.000 (1/2 valor casa Alicante)+75.000 (1/2 valor chalet San Juan)= 225.000€.
    – Legítima estricta total= 1/3 (art. 808) de 225.000= 75.000€.
    – Legítima estricta individual= 18.750€.

    Al poder cubrirse la legítima estricta individual de sus tres hermanos (total de 56.250€) con los restantes bienes de Antonio que no fueron objeto de donación a su hija Felisa (las fincas rústicas y urbana de Valladolid), no procederá la reducción de éstas en ningún caso; quedando los derechos de cada uno de los hijos como sigue:
    – Carlos, Damián y Eustaquia. Derecho a reclamar su legítima estricta (18.750€ cada uno, 56.250€ el total de los tres).
    – Felisa. Percibirá el remanente de los 100.000€ que supone el valor del haber hereditario de Antonio (225.000 de su patrimonio en vida – el valor de las donaciones otorgadas por éste (125.000), o lo que es lo mismo, las fincas de Valladolid, que fueron las únicas de las que no dispuso en vida); es decir, percibirá los 43.750€ restantes (100.000-56.250 de la legítima estricta de sus hermanos).

    Para la satisfacción de tales derechos, la única heredera Felisa deberá pagar los legados de sus hermanos, lo cual podrá hacer en dinero si éstos lo aceptan, en caso contrario podrán exigir su pago en bienes de la herencia; dada la naturaleza de “pars bonorum” de la legítima en Derecho estatal y la falta de autorización por Antonio a Felisa para su pago en dinero ex arts. 841 y ss CC.

    Finalmente cabe analizar las cuestiones registrales respecto de los varios inmuebles:
    – Fincas rústicas de Valladolid. Procederá su inmatriculación (a favor de aquél o aquellos de sus hijos a quienes se atribuyan), a través del procedimiento de expediente de dominio ante Notario previsto en el art. 203.1 LH.
    – Finca urbana de Valladolid. Procederá la tramitación de un expediente de reanudación del tracto sucesivo interrumpido ex art. 208 LH.
    – Casa de Alicante. Felisa podrá solicitar inscripción a su favor presentando la EP de donación otorgada por sus padres; inscribiéndose con carácter privativo ex art. 95.1 RH.
    – Chalet San Juan. Felisa, en virtud asimismo de la EP de donación podrá solicitar inscripción a su favor de la parcela (inscribiéndose, ex art. 95.1 RH, como bien privativo), debiendo también solicitar ella, al ser la titular registral de la parcela, inscripción de declaración de obra nueva antigua respecto del chalet (ex art. 52 RD 4 julio 1997, para la cual se seguirá el procedimiento del art. 28.4 TRLSRU 30 octubre 2015), el cual se inscribirá asimismo como bien privativo ex art. 95.1 RH, y de declaración de obra nueva terminada de la piscina y la barbacoa (siendo de aplicación los requisitos el art. 28.1.II TRLSRU), las cuales se inscribirán como gananciales ex art. 93 RH, al haberse adquirido a título oneroso por ella y su marido Fernando.

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  9. 1) Con respecto a los derechos de sucesión en la herencia de Beatriz:
    En primer lugar, con relación a la obligación de colación (art. 1035 CC): a pesar de que en escritura pública los donantes – Beatriz y Antonio- dispensaron de colacionar a Felisa, la donación es inoficiosa como veremos a continuación y por tanto procede la colación (art. 1036 in fine CC).
    La donación es inoficiosa en cuanto no consta que Beatriz fuera titular de otros bienes (art.636 CC), perjudicando la legítima de sus hijos Carlos, Damián y Eustaquia (en adelante C, D y E), que no pueden recibir la parte que les corresponde (art. 808 CC).
    Siendo aplicable el art. 1046 CC (la donación fue otorgada por ambos cónyuges), Felisa debe traer a la masa hereditaria de Beatriz la mitad del valor de los bienes donados: 125.000 €, que corresponden a los derechos que Beatriz tenía sobre los bienes de naturaleza ganancial.
    C, D y E deberán percibir el equivalente, que no podrá ser en bienes de la misma naturaleza, especie y calidad como ordena el art. 1047, pues no constan otros bienes en el caudal hereditario. Así pues, será de aplicación el art.1048, que reconoce a C, D y E el derecho a ser igualados en metálico (desconociendo si Beatriz era titular de alguna cuente corriente y saldo correspondiente).
    En caso de que no existiera metálico alguno, el caudal hereditario de Beatriz será de 125.000 € (valor de los bienes gananciales que le corresponden: 50.000 € +75.000 €), siendo la legítima estricta de los interesados 10.416 € (cada uno).
    Felisa, beneficiada de la donación inoficiosa, viene obligada a abonar dicha cantidad a cada uno de sus hermanos en metálico, entendiendo aplicable al caso el art. 1062.1 CC, para evitar la división de las fincas que sus padres le habían donado en vida. Si alguno no estuviera conforme con ello, podrá pedir su venta en pública subasta (art. 1062.2 CC) y se repartirá su precio.

    2) Con respecto a los derechos de sucesión en la herencia de Antonio:
    Constituye el total del caudal hereditario 275.000 €.
    También en este caso procede la colación de la donación, no obstante la dispensa, por perjudicar la legítima de C,D y E ( 125.000 €, que suma el valor de la mitad que por gananciales corresponde a Antonio, es superior a los 100.000 € que suman las fincas de que es titular).
    Las mejoras hechas por Felisa y Fernando se incluirán en el valor del chalet, ya que el valor de lo donado debe calcularse al tiempo de la valoración de los bienes hereditarios (1045.1 CC)
    La legítima estricta correspondiente a los legitimarios C, D y E es de 22.916 €, correspondiendo a Felisa la legítima larga (Antonio la mejora expresamente) y la parte de libre disposición, pues la instituye heredera. A Felisa corresponden 206.248 €.
    Podrán adjudicarse todas las fincas a Felisa para evitar la división de las mismas, quedando obligada a satisfacer en metálico la legítima de sus hermanos.
    O bien proceder a la venta de las mismas repartiendo su precio (art. 1062 CC).
    O bien proceder a la adjudicación de las fincas a dos de los hermanos, quedando obligados a pagar en metálico la legítima al tercero y lo que falte a Felisa con arreglo a sus derechos sucesorios.

    Si alguno no abonara lo que corresponde (dependiendo de la solución por la que opten) a sus hermanos, éstos podrán interponer las acciones judiciales correspondientes.

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  10. En cuanto a la sucesión de Beatriz.
    Beatriz está casada en gananciales con Antonio. Es titular de dos bienes gananciales: una casa en Alicante y un chalet en San Juan.
    El 1/2/2012 otorga testamento en el que:
    – Lega a su marido los derechos que le correspondan sobre la casa de Alicante. El legado recae sobre un bien ganancial pero no plantearía problemas sobre la disponibilidad de un bien ganancial por uno de los cónyuges en cuanto no se refiere a todo o una cuota concreta de este bien, sinó solo a los derechos que tras la disolución y liquidación de los gananciales fueran atribuidos a Beatriz. (1379 y 1380 CC)
    – Lega a su hija Felisa los derechos que le correspondan sobre el chalet de San Juan. Ocurre lo mismo que en el caso anterior. Además, se trata de un supuesto de prelegado (890-2CC)
    – Instituye herederos por cuatro partes iguales a sus hijos Carlos, Damián, Eustaquia y Felisa en el remanente. No hay preterición formal, ya que ha nombrado a todos los legitimarios; ni material, les atribuye la legítima (sin perjuicio de lo que luego veremos).
    El 1/3/2013 ambos cónyuges otorgan a favor de su hija Felisa escritura de donación con dispensa de colación de la casa y el chalet. Felisa está casada en gananciales con Fernando. Al tratarse de donación de bienes inmuebles requiere escritura pública, que la hay, y aceptación del donatario en vida del donante en alguna de las formas que señala el art 633CC, que presumimos se efectuó. La casa de Alicante está inscrita a nombre de Antonio con carácter presuntivamente ganancial. Conforme art 94-4RH que remite 93-3 RH para disponer a título gratuito habrán de hacerlo ambos cónyuges o uno con el consentimiento del otro, lo que se da.
    El 1/4/2014 fallece Beatriz. Con ello queda disuelta la sociedad de gananciales (1392.1CC) Tras la donación de las fincas gananciales, y en cuanto el supuesto no dice que tenga otros bienes, podría plantearse si Beatriz había hecho a la reserva a que se refiere el art 634CC, teniendo en cuenta que conforme al TS no es necesario que esta reserva se haga constar en la escritura de donación. En caso de no haberse realizado, debería reducirse la donación en lo necesario para que pudiera “vivir en un estado correspondiente a sus circunstancias”.
    En primer lugar, determinaremos la legítima de los herederos forzosos.
    Para la computación, conforme art 688 CC, sumaremos el relictum, bienes de la herencia, y el donatum, donaciones hechas en vida por la causante. Hay que tener en cuenta que a efectos de este artículo se toman todas las donaciones hechas por el causante; la dispensa solo operara, en su caso, en el momento de la partición, conforme a los arts 1305 y ss CC. La suma del valor de las dos fincas gananciales es de 300.000€, por lo que la parte correspondiente a la causante será de 150.000 (1344 CC), cada tercio serán 50.000 y la legítima estricta de cada legitimario 12.500.
    Encontrándonos en el supuesto planteado en el caso que señala el art 1035 y habiéndose previsto la dispensa de colación en la donación (art 1036), en principio está no se tendría en cuenta en la partición. Pero resulta que no hay bienes para el cubrir las legítimas de todos los legitimarios, por lo que las donaciones habrán de reducirse por inoficiosas y, conforme al propio art 1036, queda sin efecto la dispensa de colación.
    La cuestión que se plantea ahora es en que medida han de reducirse la donación.
    Los legitimarios han sido instituidos herederos en el remanente, por lo que no podría decirse que ha habido preterición. La preterición solo existe cuando no se ha hecho mención del legitimario en el testamento y no se le ha hecho atribución alguna, por lo que este no es el caso. Tener en cuenta que conforme al art 815 CC la legítima puede atribuirse por cualquier título.
    Pero lo cierto es que la causante, en el testamento, lega todo el patrimonio que tiene en ese momento, de forma que el remanente en el que instituye a los herederos no existe. Por ello podríamos entender que lo que quiso en realidad la causante fue apartar a sus hijos Carlos, Damián y Eustaquia (Felisa, además de haber recibido la donación antes vista, le deja un legado al que ahora nos referiremos) dando lugar a una desheredación injusta a la que será de aplicación el art 851CC.
    Entendemos que no procedería la acción de complemento de legítima en cuanto para poder ejercitarla es necesario haber recibido algo imputable a la legítima, inter vivos o mortis causa, pero que no sea suficiente para cubrirla. En el presente caso no existe este mínimo.
    En primer lugar se anularía la institución de heredero en cuanto perjudicara al desheredado. Dado que en el caso está no tiene contenido patrimonial, se pasaría a los legados.
    El testamento contiene dos legados.
    1. Lega al marido los derechos que le correspondan sobre la casa de Alicante. En el momento del fallecimiento de la causante, la casa de Alicante ha sido donada a Felisa. En cuanto a si se trata de un legado de cosa ajena, conforme a los arts 861 y 862CC el legado de cosa ajena solo es válido si el testador sabía que era ajena en el momento de otorgar el testamento, cosa que no se da en el presente supuesto, por lo que el legado queda sin efecto. Felisa tendrá el pleno dominio de la casa de Alicante.
    2. Lega a su hija Felisa los derechos que le correspondan sobre el chalet de San Juan. Estaríamos ante el caso a que se refiere el primer inciso del segundo párrafo del art 878: cosa legada que es adquirida después de otorgar testamento por el legatario a título gratuito, no pudiendo Felisa pedir nada por ello.
    Visto que no puede atacarse los legados, ya que no han llegado ha hacerse efectivos, se procederá a reducir las donaciones (820.1 CC).
    Teniendo en cuenta que se trata de bienes gananciales, la donación se colacionará por mitad en la herencia de cada uno.
    Imputación de la donación de Felisa, valor 150.000
    – Primero, al tercio de legítima -> 12.500
    – Segundo, al tercio libre -> 50.000
    – Tercero, al tercio de mejora -> 50.000
    Legítimas de los otros tres legitimarios 12.5000 x 3 -> 37.5000
    La donación hecha a Felisa deberá reducirse en 37.500€ para satisfacer la legítima de los otros tres hijos.

    En cuanto a la sucesión de Antonio
    Casado en gananciales con Beatriz, es titular de dos fincas ganaciales (casa y chalet) y además tiene bienes privativos: fincas rusticas y una urbana en Valladolid.
    El 1/03/2013 otorga donación junto con su esposa Beatriz a favor de su hija Felisa de dos bienes gananciales, una casa y un chalet, a la que antes nos hemos referido.
    El 1/5/2015 otorga testamento en el que
    – Lega la legítima estricta a sus hijos Carlos, Damián y Eustaquia. Como antes hemos señalado, la legítima puede atribuirse por cualquier título (815CC).
    – Instituye heredera a Felisa, mejorándola expresamente.
    Para calcular las legítimas sumaremos el valor del relictum (fincas privartivas de las que no ha dispuesto) y el donatum (fincas gananciales donadas en vida, 818CC como antes hemos visto).
    50.000 + 50.000 + 150.000 -> 250.000
    Cada 1/3 -> 83.333
    Legitima estricta de cada legitimario 83.333 /4 -> 20.833
    Imputación de la donación de Felisa
    – Primero, legítima 20.833 (819CC)
    – Segundo, tercio libre 83.333
    – Tercero, mejora 83.333
    Legítima estricta de los tres hijos no mejorados -> 20.833/ legitimario -> x3 -> 62.500
    Como en la herencia hay bienes suficientes para el pago de las legítimas (100.000 de las fincas privativas) no será necesaria la reducción de la donación de Felisa.

    Finalmente apuntar:
    – Las fincas rústicas de Valladolid deberán inmatricularse conforme art 203 LH para poder hacer constar en el Registro de la Propiedad los títulos relativos a la misma.
    – Respecto a la finca urbana de Valladolid deberá reanudarse el trato sucesivo, conforme art 208 LH.
    – En cuanto al chalet de San Juan, se deberá realizar una declaración de obra nueva, conforme art 202 LH.

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  11. CASO ANTONIO Y BEATRIZ.

    Para comenzar debemos resaltar que Antonio y Beatriz están casados bajo el régimen de la sociedad de gananciales ex 1344 Cc y ss, ambos mueren habiendo otorgado testamento en los términos de los artículos 667 Cc y ss.

    Presumimos que ambos son mayores de edad, capaces para testar ex 662 Cc y ss y sometidos al derecho común.
    Presumimos que los cuatro hijos del matrimonio son también mayores de edad y tienen la correspondiente capacidad para suceder.

    Dicho esto nos adentramos a analizar cada una de las 2 sucesiones que se nos presentan con sus respectivas particularidades, resaltando antes de nada que hay 2 bienes gananciales ( chalet de San Juan y apartamento de Alicante) y bienes privativos de Antonio (varias fincas resticas y una urbana en Valladolid)

    SUCESIÓN DE BEATRIZ:

    Beatriz otorga testamento el 1 de Febrero de 2012.

    Beatriz otorga 2 legados:

    1: uno de los derechos que le corresponden sobre el apartamento de Alicante a su marido Antonio.
    2: otro de los derechos que le correspondan sobre el chalet de San Juan a su hija Felisa.

    Cuando fija “los derechos que le correspondan” entendemos que, como bien ganancial, tiene derecho a la mitad, siempre y cuando la sociedad se disuelva y liquide por mitad a ambos 2, ya que podría darse el caso de que se adjudicase cada finca por separado a cada uno de ellos y que se reembolsasen la cantidad excedente, pero como digo presumimos la adjudicación por mitad.

    3: Instituye en el remanente a sus cuatro hijos: Felissa, Carlos, Damián y Eustaquia.

    Posteriormente se indica que el 1 de Marzo de 2013 realiza una donación junto con su marido antonio de los 2 bienes gananciales a su hija Felissa casada a su vez en régimen de gananciales con Fernando. La donación la presumimos hecha en escritura pública cumpliendo pues lo dispuesto en el artículo 633 Cc.

    Aquí es importante destacar que la donación se realiza a Felissa y no a los 2, por tanto y aunque estén casados en régimen de gananciales no aplica el artículo 1353 Cc sino el artículo 1346.2 Cc y por ende se entiende que es un bien privativo de Felisa, si bien las rentas obtenidas con dichos bienes durante la sociedad de gananciales pertencerán a ambos por mitad ex artículo 1347.2.

    También hay que resaltar que la donación se lleva a cabo con dispensa de colación lo que entendemos en los términos del artículo 1035 Cc, no en los del 818 Cc, por tanto se deberá de computar para averiguar si es o no inoficiosa. La donación se realiza con el consentimiento de ambos por lo que se ajusta al artículo 1322.2 Cc a censo contrario y respeta también el artículo 93 RH sobre esta materia.

    Luego el 1 de Abril de 2014 fallece Beatriz, por tanto será el momento en el que se deberán avaluar el patrimonio hereditario. Presumimos que los valores dados a día de hoy son los mismos que los que existían al tiempo del fallecimiento de Beatriz ya que es el momento en el que deben de evaluarse por lo menos para averiguar o no la inoficiosidad.

    Partimos pues de que Beatriz tiene derecho a la mitad del patrimonio ganancial compuesto por:

    El chalet de San Juan, valorado en 200.000 euros incluyendo las obras realizadas por Felissa y Fernando pues el artículo 1045 Cc indica que serán de cuenta y riesgo del donatario el deterioro o aumento físico posterior. Aquí hay que tener en cuenta que el chalet era privativo de Felissa tras la donación y habría que ver con que dinero se hicieron las obras:

    Si se hizo con dinero ganancial de Felisa y Fernando pues ex artículo 1359 cc devendrán privativas de Felisa dichas obras (piscina y Barbacoa) pero ex artículo 1358 Cc la sociedad de gananciales tendrá derecho al reembolso de su parte a cargo del patrimonio e Felissa.

    Si se hizo con dinero privativo de Felissa no habrá lugar a dicho derecho.

    Si se hizo con dinero de Fernando pues surgirá un derecho de creedito a su favor salvo que se hubiere donado la cantidad invertida en las obras pertinentes.

    El apartamento de Alicante, valorado en 100.000 euros e inscrito a nombre de Antonio con caracter presuntivamente ganancial.

    Primero hay que resaltar que la donación es posterior a los legados hechos en testamento y por tanto aplicando el artículo 869 Cc quedará sin efecto el legado.

    Podríamos adentrarnos en la discusión existente sobre si hace falta aceptar la donación para que el legado quede sin efecto o si por el contrario y aunque no se aceptase revocaría el legado igual por ser la voluntad del donante la de revocar por esta vía el legado pero puesto que aquí presumimos que la donataria aceptó la donación pues no genera mayor discusión.

    Segundo hay que colacionar la donación para ver si es o no inoficiosa (818 Cc). Obviamente lo es pues Beatriz (que presumimos que no tiene bienes privativos) se desprende de los 2 bienes que componen el patrimonio ganancial con el consentimiento de su marido (titular de la otra parte), por tanto realmente el resto de hermanos: Damian, Eustaquia y Carlos sufren una preterición material (se les instituye pero no se les deja ninguna elemento de contenido patrimonial) y podrán pedir el complemento de legítima ex 815 Cc, es decir se deberá de reducir la donación hecha a Felisa en la cantidad correspondiente parar cubrir al menos la legitima estricta a que tienen derecho sus hermanos por aplicación de los artículos 656Cc, 1045 Cc y 813 Cc.

    Por tanto y para concluir con Beatriz, sus hijos podrán accionar como legitimados para reducir la donación inoficiosa y conseguir que se les abone lo que se les adeuda por legítima, si no accionan no tendrán ese derecho. Para calcular el valor que debe colacionar se deberá de dividir el valor de cada finca entre 2 pues estamos hablando de la parte de Beatriz, no de la de Antonio (todavía).

    No hemos hablado de los derechos legitimados de Antonio sobre la parte de Beatriz pues entendemos que cuando se nos solicita el análisis ambos 2 han fallecido.

    SUCESIÓN DE ANTONIO:

    El 1 De Mayo de 2015 otorga testamento, en el que lega la legítima estricta a Carlos, Damián y Eustaquia y mejora expresamente (823 Cc) por vía de institución de heredero a su hija Felisa.

    Al igual que antes partimos del valor de las fincas:

    Fincas Valladolid urbanas y rústicas: valor 50.000 y 50.000 euros.
    Chalet San Juan 200.000/2, es decir 100.000 euros.
    Apartamento Alicante: 100.000/2 es decir 50.000 euros.

    Estos 2 últimos son los que debe traer a colación Felisa ex 818 Cc recordando que lo que se colaciona no es el bien sino su valor al tiempo del fallecimiento de, en este caso, Antonio que hemos presumido antes era y es el mismo que el que se nos indica.

    La finca urbana esta inmatriculada a nombre del padre de Antonio por tanto puede darse:

    O bien que el padre de Antonio hubiere fallecido con anterioridad (cosa que presumimos) y por ende estaríamos ante una discordancia registra salvarle por el artículo 20 LH.
    O bien que viviere todavía en cuyo caso Damián, Eustaquia y Carlos podrían alegar tercería de dominio (siempre presumiendo que la titularidad civil fuere de Antonio, ya que si fuere de su madre directamente el bien no le pertenecería y por tanto alteraría el computo de legítimas e implicaría la inoficiosidad de la donación de los bienes gananciales hecha por Antonio. Nos quedamos con la primera tesis que creemos más lógica a efectos del supuesto).

    El valor total de los bienes de Antonio es de 250.000 euros, esto hay que dividirlo entre 3 para averiguar los tercios de la herencia lo que nos da un total de unos 83.000 euros. teniendo en cuanta que Felisa ha sido mejorada y también se le ha atribuido el tercio de libre (pues se presume que si a los demás les ha legado solo su legítima estricta implica que quiere el testador que todo lo demás vaya a Felisa es decir, su tercio de legítima, la mejora y el libre). Lo siguiente es dividir 83.000 entre 4 para averiguar la legitima estricta de cada uno lo que nos da unos 27.000 euros, lo que indica que la donación hecha a Felisa de las casas gananciales no es inoficiosa pues ella tiene derecho a recibir 83000 del tercio de mejora, 83000 del tercio de libre y 27000 euros del tercio de legítima estricta mas o menos, es decir unos 193000 euros y realmente recibe por vía de donación de su madre Antonio tan solo 150.000 euros, por tanto no es inoficiosa.

    Por tanto Carlos, Damián y Eustaquia recibirá su legítima estricta con cargo a los bienes de Valladolid puesto que la legítima es para bonorum y por tanto implica que tienen un condominio sobre los bienes hereditarios.

    Por último vamos a hacer referencia a las cuestiones registrase que afectan a las fincas:

    Las fincas rústicas de Valladolid no están inmatriculadas en el registro: Carlos, Eustaquia y Damián podrán acudir pues a los medios inmatriculadores de los artículos 199 y ss LH.
    La finca urbana de Valladolid está inmatriculada a nombre del padre de Antonio, problema ya tratado anteriormente.
    La casa de Alicante esta inscrita a nombre de Antonio pero con carácter de presuntamente ganancial, lo que implica que cuando se donó a Felisa, está no inscribió el bien, cosa que tampoco es obligatoria pero si aconsejable. estaremos pues ante un problema de inexactitud registra salvarle siempre que Felisa acredite la donación y que esta se hizo en escritura pública.
    Por último y en cuanto al chalet de San Juan, esta inmatriculada solo la parcela por lo que se deberá de inmatricular la finca por los medios establecidos en la LH. La problemática relativa a la barbacoa y la piscina se ha visto con anterioridad.

    Gotham, a 25 de Septiembre de 2016.

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  12. En primer lugar como bien dice el caso, el matrimonio de Antonio y Beatriz esta sometido al régimen de la sociedad de gananciales del Código Civil ( en adelante CC). Por este motivo todos los hechos del caso estarán regulados por los preceptos del CC decicados a este régimen matrimonial. Vamos a analizar el caso situándonos en el momento final del mismo, una vez producidos todos los acontecimientos.

    Analizaremos en primer lugar qué ocurre en el momento del fallecimiento de Beatriz. Ella otorgó un testamento el día 1 de febrero de 2012, en el que lega a su esposo Antonio sus derechos sobre la casa de Alicante, y lega a su hija Felisa los derechos sobre el chalet de San Juan. Por último instituye herederos por cuatro partes iguales a sus hijos Carlos, Damián, Eustaquia y Felisa.

    Con posterioridad al otorgamiento del testamento, el 1 de marzo de 2013 otorgan Antonio y Beatriz escritura de donación con dispensa de colación de la casa de Alicante y del chalet de San Juan a favor de su hija Felisa.

    En el momento de la apertura de la sucesión de Beatriz debemos entender que el legado hecho a su marido ha quedado sin efecto por aplicación del art. 869 CC, que en su párrafo segundo deja sin efecto los legados si el testador enajena por cualquier título la cosa legada. Esto es debido a la donación que con posterioridad realizaron ambos de la casa de Alicante a favor de su hija Felisa.

    Tampoco surtirá efecto el legado realizado a Felisa, porque según lo dispuesto en el art. 878.2 CC si el legatario hubiera adquirido con posterioridad a la fecha del testamento la cosa legada por titulo lucrativo no podrá pedir nada por ello.

    Sí que surtirá efecto la institución de herederos en partes iguales a favor de sus cuatro hijos Carlos, Damián, Eustaquia y Felisa. Según lo dispuesto en el caso desconocemos si Beatriz disponía de más bienes, lo analizaremos más adelante.

    El caso no dice que se haya producido la liquidación de gananciales una vez producido el fallecimiento de Beatriz, ni tampoco la correspondiente liquidación de herencia posterior. Respecto de los bienes que se encuentran en esta situación de sociedad de gananciales disuelta y no liquidada podríamos entender que se les seguirán aplicando las normas de los gananciales, pero parece más oportuno considerar que la comunidad ganancial se convierte en una sociedad germánica similar a la hereditaria, en la que cada cónyuge es titular de la mitad del total de la masa en liquidación pero no tiene ninguna cuota especifica sobre ningún bien concreto.

    El año siguiente al fallecimiento de Beatriz, otorga testamento Antonio el 1 de mayo de 2015; legando la legitima estricta a sus hijos Carlos, Damián y Eustaquia e instituye heredera a Felisa, mejorándola expresamente.

    Analizados los testamentos de ambos cónyuges podemos decir que de la herencia de Beatriz le corresponderá una cuarta parte del remanente a cada uno de sus hijos. Sin perjuicio del derecho de usufructo que le correspondiera a Antonio sobre el tercio destinado a mejora según lo dispuesto en el 834 CC.
    En la herencia de Antonio debemos entender que a Carlos, Damián y Eustaquia solo les deja la legitima estricta. Debemos considerar que les deja la legítima estricta, es decir un tercio de la herencia según el 808 CC, el cual debe dividirse entre los cuatro hijos, por lo tanto les corresponde a cada hijo una doceava parte de la herencia como legitima estricta, pero a Felisa, además de la legitima estricta le corresponde el resto de la herencia en atención al 764 CC por lo que tendrá derecho a nueve doceavas partes de la misma.
    Esto es así porque el testamento debe interpretarse según el sentido literal de sus palabras y en caso de duda lo que parezca más conforme a la intención del testador según el 675 CC.

    Pero una vez determinada la cuota que le corresponde a cada uno de los interesados, debemos determinar si habrá bienes suficientes en la herencia para hacerlas efectivas. En primer lugar debemos determinar la legitima que le corresponde a cada uno siguiendo lo dispuesto en el art. 818; agregando para el calculo al valor liquido de los bienes hereditarios las donaciones colacionables. Asimismo, el art. 1035 CC establece que deben traerse a colación las donaciones que un heredero forzoso hubiera recibido en vida para computarlo a la legitima. Pero en este caso el articulo siguiente establece que no tendrá lugar la colación si el donante así lo hubiera dispuesto expresamente, como ocurre en el supuesto, salvo que la donación debe reducirse por inoficiosa. Y esto es debido a lo dispuesto en el art. 636 CC que cataloga de inoficiosa toda donación que exceda de lo que una persona pueda dar o recibir por vía de testamento, es decir que garantice las legitimas de los herederos forzosos.

    Según lo dispuesto en el art. 815 CC el heredero forzoso a quien el testador le haya dejado por cualquier titulo menos de la legitima que le corresponda podrá pedir en complemento de la misma.

    En la herencia de Beatriz el caso solo nos dice que tiene los bienes gananciales de la casa de Alicante y el chalet de San Juan, pero desconocemos si dispone de más bienes. En caso contrario, la donación realizada a Felisa es inoficiosa por vulnerar la legitima de sus hermanos y debería ser reducida en la cantidad correspondiente. En el caso de disponer de más bienes no deberá traerse a colación por disposición expresa del donante. En el caso de Antonio, sí que dispone de otros bienes privativos según el caso, ambos estimados de un valor de 50.000 euros cada uno. Tras realizar las operación de imputación podemos entender que la valoración de una doceava parte de la herencia de Antonio son 33.333 euros. Por lo tanto, con el valor de estos bienes es suficiente para el pago de la legitima de sus herederos que ascendería en total a 100.000 euros. Entendemos por esto, que la donación de la mitad de la casa de Alicante y el chalet de San Juan no es inoficiosa y no debe por tanto traerse a colación. Además desconocemos si Antonio tenía en propiedad otros bienes.

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  13. TESTAMENTO DE BEATRIZ (1 de Febrero de 2012)

    Cláusula 1 Vemos que Beatriz lega a su marido Antonio los derechos que le corresponden sobre la vivienda de Alicante.
    Para empezar, merece la pena destacar que el 1380 CC establece que para la disposición testamentaria de un bien ganancial, sus efectos se producirán si la cosa fuera adjudicada a la herencia del testador y en su defecto se entenderá legado el valor que tuviera al tiempo de su fallecimiento.
    Los derechos de esa vivienda entendemos que son de la mitad, ya que es un bien ganancial y una vez disuelta la Sociedad le pertenece en esa proporción ex. 1344CC.
    Todo ello, aunque la vivienda haya sido adquirida por Antonio para la Sociedad de gananciales, supuesto que da lugar a la calificación de un bien presuntivamente ganancial regulado en el Art. 94.RH.

    Cláusula 2. Lega a su hija Felisa los derechos sobre el chalet de San Juan que , a fin de evitar reiteraciones, nos remitimos a la anterior cläusula ya que aplicaríamos el 1388 CC.
    Merece la pena destacar el 1379 CC por el cual indica que cada cónyuge podrá disponer por testamento de la mitad de sus bienes gananciales.

    Cláusula 3. En el remanente se instituye herederos por partes iguales a sus hijos que son Carlos, Damián, Eustaquia y Felisa.
    Para ello, deberemos primero analizar si la donación que se le hace en vida a Felisa el 1 de Marzo de 2013 con dispensa de colación del chalet de San Juan, es o no inoficiosa.
    La mitad del valor del chalet son 100.000 euros y haciendo el cálculo de lo que podía disponer Beatriz a favor de Felisa son 50.000 euros de libre disposición más 12.500 euros de su legítima estricta. Es decir 62.500 euros, entendiendo que no pretende mejorarla ya que por aplicación del 825 CC la mejora debe constar de un modo expreso, aunque podríamos discutir si por aplicación del 828 CC, habría una mejora tácita, ya que no cabe en la parte de libre y debería pagar su expreso en metálico.
    Si no lo encuadramos como mejora deberíamos reputarlo como inoficioso, ya que aunque el 1036 CC permite la dispensa de colación, el mismo artículo pone como límite que no se perjudiquen legítimas.
    En dicho caso por aplicación del 1045 CC habrá que traer a colación no las mismas cosas donadas, si no el valor que tuvieran al tiempo que se valúen los bienes hereditarios.
    Merece la pena hacer referencia a la obra que hacen Felisa y su marido Fernando en el chalet que por aplicación del 1045 CC el aumento o deterioro físico son a cargo del donatario.
    Por lo tanto esta donación por aplicación del Art. 818 deberá computarse para las legítimas y al ser una donación sin concepto de mejora al hijo , es imputable a su legítima.

    En el caso de llevar a efecto la acción del resto de herederos para reducir por inoficiosas las donaciones, se aplica la regla del Art. 820 CC, “se respetarán las donaciones siempre que pueda cubrirse la legítima, reduciendo o anulando las mandas otorgadas en testamento”.
    Pensamos que el legado de los derechos de la casa quedan sin efecto por la donación posterior de la misma de los padres a Felisa, por aplicación del art 869cc ya que hay una enajenación de la cosa legada.

    Por último comentar que Felisa recibe la donación estando casada bajo régimen de gananciales con Fernando y por aplicación del 1353 CC se entiende que ese bien es ganancial a no ser que el donante estableciese lo contrario, por lo que la mitad de esa cas pertenece a Fernando lo cual no quita que en el caso de ejercitarse una acción de los demás herederos por inoficiosidad no esté protegido por el 34 LH ya que es una adquisición a título gratuito.

    TESTAMENTO DE ANTONIO. (1 de Mayo 2015)

    Lega la legítima estricta a sus hijos Carlos, Damián y Eustaquia e instituye heredera a Felisa mejorándola expresamente.
    Partimos de la base de que el testador siguiendo la mayoría de la doctrina puede atribuir la legítima a título de legado, sería un legado parciario.
    A Felisa la instituye heredera en su legítima y siguiendo la tesis de la “superposición” a Felisa no le desaparece la cualidad de legitimaria y podrá impugnar los actos de su causante siempre que perjudiquen a su legítima.

    Sus hermanos legatarios no responden nunca de las deudas de la herencia y Felisa dependerá de si acepta pura y simplemente o a beneficio de inventario.
    Aceptando pura y simplemente y siguiendo la tesis de la “superposición” seguirá teniendo preferencia sobre los legados.

    Para el cómputo de las legítimas y a efectos de ver si la donación de la mitad del chalet de Antonio a Felisa es o no inoficiosa calculamos que el valor total del Patrimonio del padre son 250.000 euros y entendiendo que el padre deja a Felisa el tercio de libre más la mejora y su parte de estricta son unos 168.000 euros, cantidad superior al valor de la donación en vida y por ende no es inoficiosa.

    Por último, destacar que la finca rustica de Valladolid no está inmatriculada en el registro , por lo que estamos ante una discordancia del registro con la realidad extra registral y los herederos en su caso deberán acudir a los cauces establecidos en la ley hipotecaria para poder inscribir a favor del adjudicatario, regulados en el art. 205LH.

    La finca urbana , está inscrita a favor del padre de Antonio , lo que significa que en el supuesto de que hubiera fallecido y los herederos llevaran a cabo las acciones de partición hereditaria, podrían realizarlas sin necesidad de que la finca estuviera inscrita a su favor, tal y como establece el articulo 20 LH.

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